Oiga es curioso que en el mundo en el que vivimos lo único normal sea
comer, yo me siento sumergida todos los días, sí, es como si hubiera nacido
integrada, sin un lugar en el mundo pero preparada. Recuerdo ese día, lo había
esperado durante bastante tiempo, ansiedad, miedo, curiosidad, mucha
curiosidad... recuerdo que le pregunté a cada una de mis amigas como me veía
mejor, ellas no sabían que lo único que me preocupaba era que usted me encontrará
linda. Es extraño sentir esa sensación de que algo se está haciendo mal, pero
qué más da... toda mi vida he hecho las cosas al revés y usted seguramente será
mi error preferido, mi error más comentado, ese error que querré repetir en
algún momento de mi vida. Usted... me cuestiono a diario ¿por qué usted? y no
una persona que los demás puedan aceptar, ¿por qué usted? y no un hombre del
común, ¿por qué sus ojos? ¿Por qué su boca? ¿Por qué su pelo? ¡Mierda! repito a
diario cuando pienso. Dígame, sea
sincera... ¿Se acuerda de que me acerqué y con la mirada le dije cuanto
anhelaba ese momento que estaba pasando frente a mis ojos? ¿se acuerda de cuánto
la mire esa noche? ¿Se acuerda de la cantidad de risas que usted provoco en mí?
Dígame, dígame que se acuerda... No, no se acuerda y repito una y otra vez
¡maldita sea! Detesto el amor porque regala emociones y... me niego a sentir,
me niego a demostrar, me niego a acercarme.
Usted es esa esperanza que no quiero dejar morir, usted es ese cielo que
quiero tocar, usted es la mierda, usted me hace vulnerable, usted me
descontrola... siempre me pasa lo mismo, me fijo en la persona equivocada y
termino dañada, cada vez más dañada.
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