Ciertas veces trato de
imaginarme, de figurarme cómo sería mi vida si no te hubiera conocido, o si
simplemente no estuviéramos juntos ahora. Pero ¿te confieso algo, amor mío? No
puedo, no lo logro, ¿Cómo voy a poder verme sin ti si es que tú me salvas de
esa vida de la que tanto busco escapar? No puedo pensar en mí sin ti, porque
ahora tú eres como parte de mí. La parte que me convierte en la protagonista de
la historia más linda jamás contada.
Varias veces me preguntan
que si no me aburro de ti, que si no se me ha vuelto costumbre verte, y yo
pienso si es que acaso ellos dejan de querer a su familia por verlos
frecuentemente, o por haberlos conocido de toda una vida. Entonces la respuesta
se vuelve obvia: no, no me canso de ti, todo lo opuesto, aprovecho cada día que
la vida me regala a tú lado para aprender cosas, para crecer como persona y
vivir las mejores aventuras juntos. Creo que si algún día “me canso de ti”, es
porque he dejado de quererte, se ha perdido la magia, solo te digo que dudo que
eso pase mientras tú sigas siendo lo mejor que hay en mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario